En
el primer capítulo de Aprender y enseñar
en la cultura digital, titulado “¿Vino viejo en odres nuevos? Debates sobre
los cambios en las formas de enseñar y aprender con nuevas tecnologías”, Inés Dussel realiza un análisis de las
tres dimensiones del proceso de enseñanza aprendizaje a favor de los cambios
educativos que implican una reestructuración del conocimiento, así como las
nuevas formas de generarlo directamente relacionadas con la presencia de las
nuevas tecnologías:
a) Cambios de la organización pedagógica del aula:
La
organización tradicional del aula estaba formada por un conjunto de alumnos que
tienen un proceso de aprendizaje homogéneo, es decir aprendiendo lo mismo y de
la misma manera. El cambio se produce por la gran presencia de ordenadores,
Tablet o lo que la autora define como las tecnologías impuestas desde abajo
como los teléfonos móviles, esto ha conllevado un cambio pedagógico buscando
una educación más personalizada donde cada alumno aprende de distinta manera, y
esto implica una gran flexibilidad del profesorado.
Además,
Dussel indica que esta presencia de nuevas tecnologías rompe las barreras entre
lo escolar y no escolar ya que permite “estar” en diferentes sitios a la vez.
De manera que el espacio del aula se está rediseñando.
Finalmente
se trata la posibilidad que en un futuro la escuela adapte los espacios de
afinidad que emplean muchas plataformas de juegos para mejorar el proceso de
aprendizaje, ya que estas no se limitan por la edad o por el género, sino que
permiten explorar diferentes temas de interés, valorando el conocimiento
tácito, sin encontrar jerarquías y siendo flexible las formas de participación.
b) Cambios en la noción de cultura y conocimiento:
En
la actualidad, las nuevas tecnologías satisfacen los gustos y necesidades de
los usuarios, ofreciendo una gran cantidad de información cuya organización
dista mucho de la tradicional. Además, combina texto, imágenes, sonido siendo
bastante sencillo su uso para cualquier usuario. Es importante tener en cuenta
que lo destacado es aquello que ha sido más visitado sin tener en cuenta la
fiabilidad de la información que ofrece. Esta facilidad de acceso de
información implica que la escuela deba definir cómo distinguir un conocimiento
valioso del que no lo es.
c) Cambios en la forma de producción de conocimientos:
los nuevos sistemas de autoría.
En
la escuela la forma de evaluación y autoría de trabajos sigue siendo en gran
medida individual, sin embargo con las nuevas tecnologías, cada vez se
encuentra más información o archivos de autoría colectiva, es decir la
posibilidad que tienen otros de retomar, o modificar textos, audios… un ejemplo
de esto muy conocido es Wikipedia, aunque se cuestiona mucho la calidad de
información que se puede encontrar, los resultados suelen ser creativos y
generan mejores respuestas que el de un experto. Dussel indica que la escuela
deberá incorporar estas transformaciones para conseguir una mejora en el
proceso de enseñanza-aprendizaje.
El
título del capítulo ¿Vino viejo en odres
nuevos? Debates sobre los cambios en las formas de enseñar y aprender con
nuevas tecnologías, cuestiona la realidad que sucede en las aulas, ya que
se sigue realizando todo de manera tradicional solo que, en vez de abrir los
libros, se abren las tablets y en vez de escribir en la libreta escribimos en
el Word del ordenador. Pequeños cambios que quieren hacer creer que se están
llevando a cabo esas transformaciones metodológicas que la alfabetización
digital propone, para hacer frente a los requisitos del currículo, pero que
están a horas luz de la realidad.
Estoy
totalmente de acuerdo que la escuela debe adaptarse a las nuevas formas de
acceso a información y conocimiento que actualmente tienen los alumnos, destacando
ahora el papel de esta para enseñar a ser críticos para seleccionar aquella
información que si sea óptima.
Por
otro lado, en cuanto a la autoría colectiva, en los últimos años se está
intentando trabajar en pequeños y grandes grupos dentro del aula, efectivamente
los resultados suelen ser más creativos pero la evaluación no suele ser del
todo justa ya que en muchos casos son unos los que trabajan frente a otros que
se ven beneficiados. Los blog, wikis, foros permiten dejar presentes los
cambios o aportaciones que cada uno realiza por lo que con ayuda de las nuevas
tecnologías puede verse facilitada la evaluación.
En
conclusión, pienso que realmente el problema está en la falta de herramientas y
conocimientos en el profesorado. Este se limita a realizar el mismo trabajo con
recursos diferentes. Es necesario adaptarse a las nuevas vías de información y
trabajo que se están generando ya que además pueden resultar más sencillas, útiles
y motivadoras.
Dussel,
I. (2010). ¿Vino viejo en odres nuevos? Debates sobre los cambios en las formas
de enseñar y aprender con nuevas tecnologías. En Aprender y enseñar en la cultura digital (pp.15-32). Buenos Aires:
Santillana.